martes, 26 de abril de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Suena "allí donde solíamos gritar", no estás a tres milímetros y medio de mi (la distancia estándar para respirar con normalidad) y está empezando a llover.
Te echo de menos, echo de menos que susurres ¿a que no sabes donde he vuelto hoy? en mi nuca y que sin que te des cuenta vuelvan a mi estómago las mariposas de los atardeceres de mayo, comprimidas en ciento sesenta caracteres. Echo de menos tus manos en mi cintura, intentando hacerme cosquillas, aunque soy una rival fácil y pierdo el asalto en menos de cinco segundos. Echo de menos tus siempre cálidos labios, y quedarme pegada a ellos cual polilla a una bombilla. Echo de menos acariciar tus manos. Echo de menos que enredes tus manos en mi pelo. Echo de menos amanecer entre tus brazos, abrir muy muy despacio los ojos y poco a poco ir imaginándote a la vez que me susurras el buenos días, princesa más tierno del mundo e irremediablemente enamorarme de ti, como cada mañana. Echo de menos darme cuenta de que estás sonriendo mientras te beso, (te lo he dicho alguna vez) es la sensación más genial del mundo. Echo de menos esas tardes de peli y manta en el sillón, mientras ahí fuera el mundo se desintegra. Echo de menos que me hagas cosquillas con tus pestañas al besarme. Echo de menos los abrazos de koala, los besos de esquimal y las sonrisas de elefante. Echo de menos que mi almohada no huela a ti. Echo de menos echarte de menos...
Te voy a decir algo, pero no se lo puedes contar a nadie. Te echo de menos con cada célula de mi cuerpo, tengo un cráter (que digo, ¡un agujero negro!) en la cavidad torácica - dice que no quiere bailar más sin tu tic-tac acelerao', solo tu sabes bailar sin pisarme los pies - Será nuestro pequeño secreto.
Te echo de menos, echo de menos que susurres ¿a que no sabes donde he vuelto hoy? en mi nuca y que sin que te des cuenta vuelvan a mi estómago las mariposas de los atardeceres de mayo, comprimidas en ciento sesenta caracteres. Echo de menos tus manos en mi cintura, intentando hacerme cosquillas, aunque soy una rival fácil y pierdo el asalto en menos de cinco segundos. Echo de menos tus siempre cálidos labios, y quedarme pegada a ellos cual polilla a una bombilla. Echo de menos acariciar tus manos. Echo de menos que enredes tus manos en mi pelo. Echo de menos amanecer entre tus brazos, abrir muy muy despacio los ojos y poco a poco ir imaginándote a la vez que me susurras el buenos días, princesa más tierno del mundo e irremediablemente enamorarme de ti, como cada mañana. Echo de menos darme cuenta de que estás sonriendo mientras te beso, (te lo he dicho alguna vez) es la sensación más genial del mundo. Echo de menos esas tardes de peli y manta en el sillón, mientras ahí fuera el mundo se desintegra. Echo de menos que me hagas cosquillas con tus pestañas al besarme. Echo de menos los abrazos de koala, los besos de esquimal y las sonrisas de elefante. Echo de menos que mi almohada no huela a ti. Echo de menos echarte de menos...
Te voy a decir algo, pero no se lo puedes contar a nadie. Te echo de menos con cada célula de mi cuerpo, tengo un cráter (que digo, ¡un agujero negro!) en la cavidad torácica - dice que no quiere bailar más sin tu tic-tac acelerao', solo tu sabes bailar sin pisarme los pies - Será nuestro pequeño secreto.
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