¿Sabes? Hay quien pierde los papeles al azar, un día cualquiera del calendario, otros se dejan hasta el amor propio y ajeno bajo la almohada. Unos pierden la cabeza, y otros abandonan el corazón en cualquier esquina cerca del bar más próximo. Hay que gente que prefiere salir con los ojos vendados al mundo y dejarse sorprender, y quien deja caer la sinceridad como por accidente una noche cualquiera en el banco de siempre. Hay amistades que se cuelan por el agujero del bolsillo, y quienes pisotean sonrisas en las aceras, sin apreciar su valor. Hay gente que prefiere olvidarse de que tiene neuronas, y hay quien, como nosotros, decide perder el miedo, y superar cuanto venga, pase lo que pase.