¿Sabes? Hay quien pierde los papeles al azar, un día cualquiera del calendario, otros se dejan hasta el amor propio y ajeno bajo la almohada. Unos pierden la cabeza, y otros abandonan el corazón en cualquier esquina cerca del bar más próximo. Hay que gente que prefiere salir con los ojos vendados al mundo y dejarse sorprender, y quien deja caer la sinceridad como por accidente una noche cualquiera en el banco de siempre. Hay amistades que se cuelan por el agujero del bolsillo, y quienes pisotean sonrisas en las aceras, sin apreciar su valor. Hay gente que prefiere olvidarse de que tiene neuronas, y hay quien, como nosotros, decide perder el miedo, y superar cuanto venga, pase lo que pase.
Nunca me he sentido tan seguro que cuando estoy entre tus brazos o cuando voy agarrado de tu mano. Podría estar con los ojos vendados sin ningún tipo de miedo o ir haciendo equilibrismos por los bordillos a tu lado sin temor a caerme porque tú estarás atenta a cualquier traspiés.
ResponderEliminarY pase lo que pase, caiga el diluvio universal o nieva hasta cubrir los arcos de la plaza mayor, sé que vas a estar ahí.
Contigo he perdido cualquier miedo ya sea volar o a nadar a contracorriente.